¿Qué es la parálisis del sueño?

paralisis del sueño

La parálisis del sueño es una experiencia que, aunque no muy frecuente, muchas personas han tenido al menos una vez en la vida. Consiste en despertarse repentinamente sin poder mover el cuerpo, hablar o reaccionar, como si todo el organismo siguiera dormido menos la conciencia.

Es un fenómeno intrigante que ha despertado todo tipo de especulaciones a lo largo de la historia. Incluso hoy en día sigue rodeado de cierto halo de misterio. ¿Por qué nos quedamos paralizados entre el sueño y la vigilia? ¿Es algo peligroso o tiene una explicación neurológica?

¿Sabes lo que es la parálisis del sueño?

En este artículo analizaremos en profundidad qué es la parálisis del sueño, cuáles son las posibles causas que la desencadenan, qué tipo de síntomas y experiencias se asocian a ella, cuánto suele durar un episodio, y qué se puede hacer para manejarla o prevenirla.

sabes lo que es la paralisis del sueño

Despejaremos mitos sobre este fenómeno del sueño REM e intentaremos dar respuesta a muchas de las preguntas que despierta en quienes la han padecido alguna vez. Por fortuna, veremos que se trata de algo pasajero y sin graves consecuencias para la salud.

Explicando la parálisis del sueño

La parálisis del sueño, también conocida por su nombre en inglés «sleep paralysis», es un fenómeno que ocurre durante el sueño en el que la persona se despierta repentinamente, abre los ojos, pero descubre que su cuerpo permanece paralizado e imposibilitado para moverse o hablar.

Se trata de una interrupción transitoria del ciclo normal entre la etapa REM del sueño (caracterizada por una actividad cerebral similar al estado de vigilia) y el despertar completo. La persona sale parcialmente del sueño, recuperando la consciencia, pero no la capacidad de controlar su cuerpo.

Esta parálisis involuntaria afecta tanto a las extremidades como a los músculos respiratorios, impidiendo expandir el pecho para respirar profundamente. También se denomina «atonía muscular«, ya que consiste en una pérdida temporal del tono muscular normal.

Se calcula que alrededor del 6% de la población mundial ha experimentado al menos un episodio aislado de parálisis del sueño a lo largo de su vida, por lo que no se trata de un fenómeno excepcional. Los episodios pueden repetirse con mayor frecuencia en algunas personas.

La duración típica de cada episodio es de apenas unos segundos o como mucho unos pocos minutos.

Pese a resultar muy desagradable e incluso aterrador, se trata de un fenómeno fisiológico sin graves consecuencias para la salud. Al cesar la parálisis, se recupera el movimiento normalmente.

Síntomas y sensaciones

La principal característica de la parálisis del sueño es la incapacidad para mover el cuerpo o hablar pese a estar consciente. Los ojos suelen estar abiertos y la persona es plenamente capaz de ver y oír lo que ocurre a su alrededor, pero permanece con una parálisis completa.

Otros síntomas típicos son:

  • Sensación de opresión en el pecho o dificultad para respirar profundamente, lo cual puede incrementar la ansiedad.
  • Intentos vanos de gritar o pedir ayuda debido a la parálisis de los músculos respiratorios y del habla.
  • Percepción de una presión o peso sobre el cuerpo, sobre todo en el pecho o abdomen.
  • Imposibilidad de expandir el tórax para inspirar profundamente.
  • Alucinaciones auditivas, como voces, zumbidos o susurros.
  • Alucinaciones visuales de presencias extrañas, sombras o figuras fantasmales en la habitación.
  • Sensación de peligro inminente, pánico o terror intenso.
  • Latidos cardíacos acelerados por la activación del sistema nervioso simpático.

Todas estas experiencias son producidas por el cerebro semi-dormido y no representan un peligro real. No obstante, resultan muy vívidas y angustiosas para quien las sufre. Al cesar el episodio, desaparecen todas las sensaciones anómalas.

Factores desencadenantes

Aunque la parálisis del sueño puede ocurrirle a cualquier persona espontáneamente, existen algunos factores que se han asociado a un mayor riesgo de experimentar episodios:

  • Alteraciones del sueño como insomnio, apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas.
  • Cambios en los horarios de sueño que alteran el ritmo circadiano normal.
  • Estrés psicológico intenso o ansiedad crónica.
  • Consumo de sustancias estimulantes como cafeína, nicotina o drogas recreativas.
  • Tomar ciertos fármacos antidepresivos o para trastornos del sueño que afectan las etapas REM.
  • Trabajar a turnos nocturnos o privarse totalmente de sueño.
  • Sufrir de narcolepsia con cataplejía o parálisis periódicas.
  • Dormir boca arriba, posición que empeora la apnea obstructiva del sueño.
  • Tener una predisposición genética o antecedentes familiares de parálisis del sueño.
  • Padecer de estrés post-traumático, ansiedad generalizada o fobias específicas.
  • Haber tenido falta de oxígeno durante el parto (en caso de los recién nacidos).

En general, cualquier situación que interrumpa bruscamente la etapa REM del sueño parece poder desencadenar un episodio de parálisis. Controlar estos factores disminuye significativamente su aparición.

mujer durmiendo

Tratamiento

Dado que la parálisis del sueño no se considera una enfermedad en sí misma, no existe un tratamiento específico o curativo. Sin embargo, se pueden tomar algunas medidas para prevenir o manejar mejor los episodios:

  • Establecer una rutina regular de sueño y evitar la privación del mismo. Irse a dormir y despertarse todos los días a una hora similar.
  • Eliminar estimulantes como cafeína, alcohol o nicotina unas horas antes de acostarse.
  • Practicar técnicas de relajación y manejo del estrés como yoga, meditación o mindfulness. Es importante contar con un buen colchón que pueda ayudarte aún más a la relajación.
  • Dormir de costado o boca abajo en lugar de boca arriba para prevenir la apnea obstructiva.
  • Usar tapones para oídos y antifaz para dormir en entornos ruidosos o muy iluminados.
  • Consultar a un especialista del sueño si existen trastornos subyacentes como apnea o insomnio.

Lo más importante es comprender que se trata de un fenómeno pasajero, no permanente ni peligroso. Mantener la calma y recordar que los síntomas desaparecerán puede ayudar a sobrellevar la parálisis cuando ocurra.

También te puede interesar